Cómo crear líderes y equipos de éxito




Los perfiles de los empleados son cada vez más cualificados, tienen más experiencia, conocimiento diversificado y al mismo tiempo especializado. Y sin embargo, eso no garantiza que sean eficientes en sus trabajos, buenos comunicadores, que trabajen bien bajo situaciones de estrés o cambios, o que tengan dotes de líder. ¿Por qué?


Con el tiempo se ha confirmando que para tener éxito en el trabajo, no vale solo con tener las competencias técnicas necesarias (también llamadas hard skills), sino que las habilidades sociales, cognitivas y emocionales (soft skills) son las que de verdad ayudan a generar un mayor impacto en la empresa y acaban formando grandes líderes.


Además, saber liderar ya no es algo exclusivo de los perfiles de management, sino que se está volviendo una habilidad esencial para todos los miembros de un equipo.


La buena noticia es que ninguna de estas cualidades son innatas – se aprenden – por lo que cualquier persona en una organización, con la ayuda adecuada, puede aprender las claves para pensar y actuar como un gran líder.

¿Qué son las soft skills o habilidades blandas?

Como comentábamos, las soft skills son las habilidades interpersonales que posee un trabajador. Están relacionadas con sus capacidades emocionales y sociales para adaptarse a la cultura de la empresa y al equipo, sabiendo relacionarse con los demás, consiguiendo así ser más productivo. Como hemos dicho, estas habilidades no son innatas, sino que se trabajan y se entrenan.


El origen del nombre se remonta a 1972, cuando el ejército de los Estados Unidos detectó que sus mejores tropas no eran las que sabían y tenían un mejor manejo de la maquinaria o de cualquier dispositivo, sino los grupos con habilidades transversales más desarrolladas, tales como: comunicación, trabajo en equipo, resolución de conflictos, liderazgo y responsabilidad.


A este conjunto de habilidades se las llamó soft skills para diferenciarlas de las llamadas hard skills (aquellas relacionadas con el uso de máquinas y aparatos de todo tipo). Las llamaron blandas no porque fueran menos importantes o relevantes, sino porque su nombre hace referencia al hecho de que son habilidades que se pueden modelar, transformar y por tanto, mejorar.

Tanto fuera como dentro del ejército, las soft skills son el detonante para alcanzar el máximo potencial de una persona.


Las habilidades de mayor impacto en tu organización


Una encuesta realizada en Estados Unidos a más de 650 empresas revela que las habilidades más demandadas por las mismas, son las soft skills, destacando la capacidad de innovar y aprender, la escucha activa, la comunicación, el pensamiento crítico y las habilidades interpersonales.

Sin embargo, muchos empleados o candidatos, a pesar de disponer de un buen repertorio de competencias técnicas en su currículum profesional, no cuentan con este tipo de habilidades. De hecho, el 73% de los empresarios encuestados dice que es difícil encontrar candidatos con estas cualidades y competencias.

Durante años, tanto en la vida laboral como en la propia educación, las habilidades de inteligencia emocional han sido relegadas a un segundo plano. Pero hoy en día, las cosas han cambiado.

Algunas de estas habilidades son:

  • Adaptación al cambio: Saber adaptarse a los cambios y nuevos retos del mercado, del sector, de la empresa, del propio departamento e incluso de tu propio equipo.

  • Capacidad de innovar y aprendizaje continuo: Es necesario tener una mentalidad abierta a nuevas opciones y estar dispuesto a aprender nuevas formas de hacer las cosas o puntos de vista distintos, para poder dar respuestas innovadoras.

  • Comunicación: Saber expresar ideas con claridad y confianza, adaptándose al interlocutor. Para ello, es importante escuchar activamente al otro. Es una habilidad crítica para operar con éxito en las relaciones profesionales y personales.

  • Gestión del tiempo: Saber diferenciar y organizar lo que es urgente de lo que es importante, para ello hay que saber priorizar, ordenando ideas y poniendo fechas.

  • Inteligencia emocional: La capacidad de reconocer, usar y gestionar no solo nuestras emociones, sino también las de los demás, para reducir el estrés, comunicar efectivamente, empatizar con los demás, superar desafíos y reducir conflictos.

  • Liderazgo: Poder ejercer un rol de liderazgo que permita estar al frente y al servicio del equipo o de la compañía. Ser líder es una actitud.

  • Negociación: Saber tener una comunicación persuasiva para lograr un resultado.

  • Proactividad: Tener la capacidad de innovar y encontrar solución a los problemas, incluso antes de que ocurran.

  • Trabajo en equipo y colaboración: Ser capaz de trabajar con otras personas para conseguir un objetivo. Esto implica conocer las fortalezas y los puntos débiles de los miembros del equipo para poderles sacar el máximo partido y cubrir posibles necesidades.


¿Cómo fomentar el desarrollo de las soft skills de tu plantilla?


Durante años, las empresas han usado el coaching para identificar, pulir y optimizar las soft skills convirtiendo a sus empleados en sus mejores versiones – personales y profesionales – y así, poder afrontar cualquier desafío empresarial.

Esto se consigue gracias a su enfoque de aprendizaje individualizado con el que se busca alcanzar el máximo potencial de cada persona partiendo siempre de objetivos enfocados al crecimiento y desarrollo del empleado, ya sea para fortalecer sus habilidades, aprender a manejar el estrés, gestionar con eficacia el cambio, optimizar su estilo de comunicación y liderazgo...


Addtimme acompaña a las empresas que apuestan por el desarrollo transversal de sus empleados, tanto a nivel profesional como personal. Su plataforma digital de coaching se adapta a las necesidades de las empresas y de sus trabajadores, poniendo a disposición los mejores coaches profesionales (acreditados internacionalmente) para acompañarlos en ese proceso de crecimiento hasta alcanzar su máximo potencial.